Del editor (MATSUSHITA Hiroshi)
La formación del Gobierno de KOIZUMI (MATSUSHITA Hiroshi)
El declive del Partido Liberal Democrático: ¿Un segundo Partido Socialista de Japón? (G.L. CURTIS)
El PLD viene perdiendo peso progresivamente, en un proceso parecido al camino destructivo seguido por el Partido Socialista de Japón (PSJ) desde 1955. Olvidando su carácter de "aluvión" en que cimentó su permanencia en el poder con el equilibrio entre tradición y modernidad. Con las nuevas formas de confrontación y diversificación de los intereses de los ciudadanos, deviene imposible mantener un partido aluvión que, por otra parte, acentúa su postura defensiva y su tendencia a mirarse el ombligo. A diferencia de EUA, la oposición de Japón se ha esforzado siempre en enfrentarse a los partidos del Gobierno. En el futuro los partidos se verán ante el reto de utilizar la Dieta como foro de debate político con una rivalidad atemperada por el compromiso común. La clave del éxito del cambio político que está exigiendo la opinión pública estriba en el "ritmo" y la estrategia de los líderes, actuando con objetividad y lejos de intereses propios. Ante el riesgo de que el actual sistema de viceministros acelere la burocratización, los políticos no deben hacer las tareas de los burócratas, sino dirigirlos para llevar a cabo las políticas y mejoras que exigen los cambios producidos en la sociedad del país.
El compromiso de KOIZUMI con las profundas reformas (HOSONO Akio)
Mis 860 días como ministro de Planificación Económica (SAKAIYA Taichi)
SAKAIYA fue instruido para no contradecir al Gobierno en las previsiones de crecimiento económico para el año fiscal 1998, pero no lo cumplió. Propuso en su lugar un conjunto de medidas para reconstruir la economía y detener la deflación. Situando la raíz del problema de la recesión en los créditos incobrables, apostaba por la inyección de fondos públicos. Destinó 20 billones de yenes para las pequeñas y medianas empresas, 18 billones para ampliar las obras públicas, y redujo impuestos en 9 billones. Su política de renovación partía de la contradicción entre la sociedad japonesa de producción en masa y la tendencia mundial a la "sociedad de conocimientos". Para evitar la crisis que se derivaría de estas medidas artificiales se aprobó un presupuesto complementario para el renacimiento de Japón, con inversiones en 4 áreas: la tecnología de la información (TI), el medio ambiente, la población en envejecimiento y las infraestructuras urbanas. Ahora la cuestión es si Japón puede llevar a cabo una "revolución de los conocimientos" en un nuevo modelo de sociedad. De una sociedad unida por el puesto de trabajo a una sociedad unida por afinidades. Un modelo que atienda a personas que trabajarán hasta los 70 años en ciudades que exigirán llegar a los sitios caminando. Lo cual pasa por una nueva planificación urbanística y de mercado ante las exigencias de este tipo de población en aumento: un puntal para estimular la demanda sin acrecentar la deuda nacional.
El punto de vista del Banco de Japón (HAYAMI Masaru)
En esta entrevista, el gobernador del Banco de Japón considera la "década perdida" de los noventa un periodo de letargo en el que el país pasó diez años dormido. La causa: el continuo poder de la burocracia regulando la industria y la incapacidad de la banca e industrias japonesas para adaptarse al nuevo mecanismo de mercado, globalidad y libre competencia tras la caída del muro de Berlín. Sin embargo, a pesar de la explosión de las burbujas financieras, el ahorro doméstico continuaba creciendo. HAYAMI defiende la fortaleza económica de Japón, apoyada en el valor al alza del yen y el nivel de los activos financieros de las familias. Aunque reconoce la gravedad de la carga de los créditos irrecuperables. Defiende la implantación de la política de tipo de interés cero que se aplicó en 1999 como medida extrema para alejar la crisis en medio de la espiral deflacionaria. En oposición a los que aseguran que la actual caída de precios es un síntoma de deflación, sostiene que los factores que la impulsan son "la innovación tecnológica" y "la revolución de la distribución". Rechaza un ajuste artificial mediante inflación y aboga por una recuperación dirigida por el sector privado.
La necesidad de fomentar una inflación moderada (IWATA Kikuo)
La otra postura en el debate abierto sobre la situación económica japonesa es la que rechaza la teoría de la "caída benigna de los precios" y advierte sobre el riesgo de caer en la trampa de la deflación. Según esto, se insiste en que la política de tipo de interés cero sólo ha proporcionado un alivio temporal y que una deflación continuada impedirá el crecimiento y la reforma estructural. Puesto que la deuda real aumenta si descienden los precios de los bienes reales, hogares y empresas ven disminuidos sus bienes reales netos. Con estas caídas se incrementará el valor real de la deuda del país y aumentará la carga que soportan los prestatarios. Las pequeñas empresas no manufactureras no podrán reducir su deuda. Con la caída de los precios del suelo aumentará también la carga de los bancos con créditos irrecuperables. La conclusión es la necesidad de un objetivo de inflación en torno al 3 %, aumentando la compra de bonos del Estado, para compensar los efectos acumulativos de la actual deflación producida tras el estallido de las burbujas financieras.
Ciencia y tecnología (HOSONO Akio)
La erosionada base científica del poder japonés (TSUKIO Yoshio)
En la clasificación de los países más competitivos del mundo, Japón sólo ha podido mantener su segunda posición en "ciencia y tecnología". El futuro del país depende de que los políticos creen una estructura con objetivos y estrategias para el siglo XXI, en el que la fuerza de las naciones ya no viene determinada por el poder militar, sino por el "poder suave" de la información. Estados Unidos de América (EUA) es quien más ha avanzado en la mejora de este poder. Japón ha perdido también el liderazgo en el área del genoma humano, aunque en un principio estuvo por delante de EUA con proyectos que sirvieron de empuje para que la estadounidense Celera Genomics presentara su propio proyecto de la secuenciación del genoma en enero pasado. La nanotecnología es también para EUA la máxima prioridad como motor de la próxima revolución industrial. La carrera de la nanotecnología acaba de empezar. Pero mientras que EUA destina enormes recursos para esta empresa, las previsiones de Japón son inseguras. En lugar de pensar en los avances científicos y técnicos como una contribución a la humanidad, los países pugnan por el control para garantizar sus propios intereses económicos y la seguridad nacional. Así Japón ha descuidado la necesidad esencial que es proteger los recursos intelectuales, dejando el contenido y el asesoramiento en mano de burócratas sin responsabilidad política. De esta manera se ha invertido la ventaja de tres años que Japón llevaba a EUA en TI y de cinco en el estudio del genoma humano.
Una contribución japonesa a los estándares globales (SAKAMURA Ken)
El sistema operativo TRON se propone contradecir la tan extendida idea de la supremacía estadounidense en informática y la equivocada esperanza de una estrategia de TI para revitalizar la economía japonesa siguiendo el modelo tecnológico de EUA. Japón necesita un modelo propio que cree sus programas para los diferentes sistemas y otras funciones. En la nueva sociedad del siglo XXI, caracterizada por la diversidad cultural y la importancia de la información, reducir las distancias entre los países con acceso y sin acceso a Internet y atender a los diferentes sistemas de escritura, deviene una cuestión esencial para el desarrollo. Se impone la exigencia de infraestructuras para tratar todas las lenguas y sus diferentes estándares, que hoy el sistema unificador Unicoide de Windows no permite. Y sí, en cambio, el proyecto de TRON. La unificación entraña el riesgo de perder la cultura propia. La nueva cultura de la diversidad pasa por la conveniencia de que cada país desarrolle sus propios sistemas en las diferentes áreas. La cantidad de tecnología que permitiría TRON podría hacer superar los obstáculos que pudieran presentarse en la aplicación del proyecto, dejando de perseguir a EUA y escapando de su influencia.
El cambio social a causa del estancamiento económico y el declive del ama de casa (MATSUSHITA Hiroshi)
Las amas de casa: ¿una especie en vías de extinción? (YAMADA Masahiro)
La actual situación laboral de las esposas y la influencia en el nivel de vida de los maridos lleva al autor a plantear el debate sobre las amas de casa más allá de los términos tradicionales. Ser ama de casa no es una ocupación, sino una posición, invención de la sociedad moderna. Después de la II Guerra Mundial y en los setenta, el número de éstas aumenta como mecanismo para crear una sociedad opulenta mediante la industrialización. En los ochenta el crecimiento se ralentiza y no cabe esperar aumentos de sueldo regulares para los maridos. Con la llegada de la empresa y el decrecer de la agricultura coinciden los empleos inestables, los sueldos bajos y el aumento de horas de trabajo. La esperanza de una vida mejor sólo con un sueldo es inviable. En la estructura familiar japonesa coexisten 5 modelos de estilo de vida: ambos cónyuges trabajan; el marido trabaja y la mujer se queda en casa; ambos trabajan pero el salario de ella es mínimo; solteras en casa de sus padres; y hombres solteros con salarios bajos. El primer grupo sería el de los ganadores, el resto son los perdedores. La insatisfacción se da por igual en las mujeres con maridos que ganan poco como en los maridos cuyas esposas se quedan en casa. La tesis del artículo señala que el papel de las amas de casa ha llegado a su fin, va contra el progreso y limita la autorrealización de las mujeres de hoy.
La falta de alumnos y la fórmula para bajar los estándares académicos (KARIYA Takehiko)
Las universidades japonesas sucumben a la presión de admitir y licenciar a todo el mundo. A causa de la recesión de la natalidad, aumenta la falta de alumnado y la posibilidad de cierres: cada vez hay más plazas vacantes y las universiades intentan por todos los medios atraer alumnos. Se avecina la era de la "admisión general" de las facultades, si la economía no se recupera y el número de candidatos disminuye por dificultades financieras. Los centros privados, que dependen de tarifas de exámenes de ingreso y matrículas para cubrir costes, no estarán en condiciones de exigir estándares ni de expulsar a quienes no cumplan una media determinada. También los públicos sufrirán las consecuencias de los planes del Gobierno de convertirlos en organismos independientes. Con la eliminación de la calificación de exámenes de ingreso aumentará la competencia, disminuirá el nivel y la calidad educativa y también la capacitación académica. Mientras EUA y otras naciones estudian reformas para aumentar los estándares académicos para preparar la economía del siglo XXI basada en el conocimiento, Japón inicia el movimiento contrario.